¿Quiénes SOMOS?

 

 

¿QUIENES SOMOS?

 

Somos laicos comprometidos en medio de un mundo “afectivamente muy enfermo”. Somos muchos fieles cristianos CONSCIENTES de que la “Custodia” de tantos corazones heridos, se convierte en nuestro horizonte misionero. Cuando el corazón se rompe, la persona se pierde en un abismo de dolor inmenso. Si hablamos de corazón, hablamos de algo muy profundo.

 

¿DÓNDE NACEMOS?

 

Custodia Cordis nace en el seno del Derecho. Es en un despacho de abogados, en el año 2007 ante una necesidad social tal apremiante, cual es afrontar el elevadísimo número de familias desmembradas tanto en el ámbito social como eclesiástico, donde Dios acontece y desde esta presencia espiritual en el ejercicio de la profesión jurídica se busca dar respuesta antropológica ante la persona que acude muy herida a poner en manos del abogado toda una vida que se ve rota y frustrada por la necesidad de una separación.

 

Es tal la “destrucción masiva” en el ámbito afectivo que diariamente reciben los despachos de abogados, los juzgados, los gabinetes psicológicos, psiquiátricos, los médicos, los sexólogos y otros profesionales dedicados a trabajar desde su especialización los temas relacionados con la afectividad del ser humano, que se empieza a suscitar en muchos de ellos una necesidad interior de dar una respuesta global a tanto sufrimiento que no hace más que destrozar la psique del ser humano, junto a una ingente desestructura familiar.

 

¿A QUIÉN ACOMPAÑAMOS? ¿QUIÉN NOS PREOCUPA?

 

A tantas familias rotas, que están sufriendo las consecuencias de la separación, el divorcio, la incomunicación, el aislamiento, el dolor máximo que afecta a un corazón muy herido.

 

Nos preocupan las personas que han vivido las diferentes situaciones de ruptura. Queremos ocuparnos para ayudarles y sostenerles en momentos tan inciertos de la vida. Así como, los HIJOS de estas familias que están sufriendo.  Es importante tratar la herida que a menudo les causa esta ruptura desde pequeños, siendo las víctimas silenciosas de esta situación.

 

Incluimos en estas familias, a las congregaciones religiosas que se van acercando a Custodia Cordis con la conciencia de nuestra humanidad y la necesidad de caminar juntos.