Comentario evangelio 31.10.2022

Comentario evangelio 31.10.2022

Evangelio San Lucas 14, 12-14

¡Queridos AMIGOS!

¡Qué difícil es penetrar en el fragmento evangélico de hoy!

Lo voy a transcribir porque en tan pocas palabras, se encierran verdades fundamentales de nuestro CORAZÓN.

En aquel tiempo, Jesús dijo a uno a de los principales fariseos que lo había invitado:

«Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; y serás bienaventurado, porque no pueden pagarte; te pagarán en la resurrección de los justos.»

¡Increíble! Jesús penetra de lleno en la Verdad de nuestro fuero interno. ¡Ese lugar donde sólo puede acceder nuestro Creador y nadie más!

Y nos educa con dulce autoridad. El jefe de los fariseos, es el pensamiento, sentimiento, emoción clave que te invade en estos mismos momentos y que denota las necesidades no cubiertas que te gritan diariamente.

Es en nuestro interior donde se libra la batalla del Evangelio de hoy. Y nos propone nuestro gran AMIGO, varias preguntas:

1 – ¿Realmente los demás son para nosotros personas dónde también habita la Trinidad o son meros objetos para la consecución de nuestros intereses más oscuros?

2 – ¿Somos conscientes de que nuestras relaciones sociales, familiares, laborales, eclesiásticas o en cualquier grupo al que pertenezcamos están muchas veces, bañadas de una necesidad mal cubierta de interés propio y que buscamos en el otro, un reconocimiento, un encaje social, un interés económico y lo peor de todo, es que nos mentimos a nosotros mismos y pensamos que no es así?

3 – ¿Hago las cosas para que me las agradezcan?; ¿Cuándo aparentemente parece que lo hago gratuitamente, estoy buscando realmente algún interés humano por medio del otro?

4- ¿Es imposible desvincular a los demás de cualquier interés personal o estamos anclados en una cultura en la que todo es por algo, a cambio de algo, incluso de sencillamente sentirme yo bien y sin culpabilidades si no voy a ver a esas personas mayores de nuestras familias o amistades?

Tendríamos muchas preguntas que añadir. La educación evangélica es exigente y llega a lo más profundo. Hace pocos días, el Evangelio nos invitaba a ocupar los últimos lugares. Sólo si buscamos conscientemente el último lugar encontraremos paz y libertad.

Dice Pablo D’ Ors que el camino espiritual es un camino de abajamiento. Si realmente queremos el último lugar, descubriremos que allí se encuentra Dios, porque siempre está al lado de la realidad.

El Evangelio de hoy, nos propone un verdadero escrutinio interior. Escrutinio lento, sincero, consciente, atento, de todas nuestras relaciones y cómo podemos purificar nuestra intención interesada, por un saber reconocer en el otro un valor propio, una dignidad e identidad que no podemos obviar.

Fijaos que muchas veces, ni siquiera preguntamos al otro: ¿Cómo estás?; ¿Has descansado estos días?  O no somos capaces de decir un sencillo “Buenos días” mirando a los ojos y con verdadero deseo de que sea un buen día para el receptor de nuestras palabras. No hace falta ni que lo conozcamos. Puede ser el lampista que viene a nuestra casa para arreglarnos algo o el conductor o conductora del autobús. O el camarero que nos sirve ese café que tanto deseamos.

¿Pedimos ese café sin dar los buenos días o buenas tardes a la persona que nos atiende?

¡Qué difícil y a la vez, qué atractivo es seguir a Jesús!

Las virtudes, los buenos modales, la educación, nos ayudarán a invitar a la mesa de nuestro día a los demás y no esperar nada más que el deseo de estar con esa persona, aunque sea una comida de trabajo y efectivamente haya intereses económicos. Pero las personas, están por encima de todo interés. Y purificar nuestras intenciones, nos ayudará a ser libres, tener mucha PAZ y desprender una LUZ muy bella.

¡Un fuerte abrazo para todos!

Custodia Cordis❤️