Comentario evangelio 31.08.2022

Comentario evangelio 31.08.2022

Evangelio San Lucas 4, 38-44

¡Queridos Amigos!

Estoy sentada delante de una Iglesia del gótico flamígero de un pueblo muy bonito de Teruel. Está cerrada por la hora y no abren hasta las 18, pero en la espera de iniciar más visitas turísticas, solo contemplar la grandeza del sabor que han dejado los siglos, engrandece el corazón.

El Evangelio de hoy, tiene varias vertientes a seguir:

1- La curación de la suegra de Pedro y la necesidad de servir a Jesús que dicha curación provoca en la misma.

2- La curación de muchos enfermos de alma y cuerpo.

3- Lo que algunos estudiosos denominan la “teología de los demonios” que reconocen verdaderamente que Jesús es el Hijo de Dios.

4- La auto- consciencia de Jesús sobre su misión. La importancia de la evangelización y sobre todo de llevar a todas las ciudades, pueblos y aldeas, el significado del Reino de Dios.

5- La necesidad de Jesús de retirarse a solas para orar y de predicar y enseñar en las sinagogas y dónde fuera necesario.

Una frase muy utilizada en Custodia Cordis es: Desde mi herida redimida en Cristo, me pongo al servicio de los demás para sostenerles y ayudarles en sus propias heridas.

Cuando se ha experimentado la Gracia de una curación muy profunda del alma, surge de una manera voluntaria y llena de pasión, esa necesidad de ponerse al servicio de Jesús en una auténtica colaboración, para ayudarle en la custodia de tantos corazones rotos.

Así le pasa a la suegra de Pedro. Jesús, de nuevo, utiliza su autoridad e increpa a la propia fiebre de la suegra de Pedro para que desaparezca. Es curioso, pero no es extraño. Sabemos por la neurociencia y los avances científicos, la importancia de la mente en la mejora de la salud. Saber utilizar las palabras oportunas, nos puede curar porque la, Palabra tiene Poder. Si piensas que te vas a poner enferma o que no puedes y te encuentras mal, al final, pasará aquello que tú subconsciente ha provocado. Otra cosa es, cuando el cuerpo, realmente tiene un bajón de defensas. Aun así, nos ayuda mucho si estamos enfermos, mantener una actitud muy positiva e incluso visualizar que poco a poco el cuerpo se recupera.

Jesús sabía muy bien, cómo funciona toda muestra estructura psicobiólogica. Tenemos ese poder dentro de nosotros y podemos cambiar nuestras actitudes de carencia y decaimiento, por otras de energía y fuerza. Necesitamos Voluntad para ello. Y esa herramienta, la tenemos en la mano si elegimos ponerla en marcha.

La sociedad de hoy, sigue tan necesitada de Jesús como la de su época. Lo querían retener. Estaban muy necesitados de su presencia. Muchas enfermedades físicas, tienen una íntima relación, con las enfermedades del alma. Jesús sigue estando a nuestro alcance.

El otro día, comentábamos con personas expertas, que muchas veces, las enfermedades mentales, van unidas a las enfermedades morales. A la falta de fe y de vivencia espiritual de la vida. Una vez, me comentó un profesor de moral de la carrera de teología de Barcelona, que, por más diagnóstico de incapacidad mental, nunca se puede excluir en el ser humano, la responsabilidad. Ese libre albedrío que Dios nos inserta en el momento de la concepción, sigue estando incluso en los supuestos de “psicosis graves” a nivel judicial.

Es un tema apasionante para estudiar y dialogar sobre esa responsabilidad que aunque sea en grado mínimo, muy mínimo, no desaparece. Por eso, muchas personas con patologías psiquiátricas, si no tiene una mínima voluntad de conciencia espiritual, sufren mucho más y dañan mucho más a los que se relacionan con ellos.

Curar y predicar a Jesús, es un carisma que un Obispo de España, me dijo que veía muy claro en Custodia Cordis. Me comentó: «En Custodia Cordis, sanando los corazones, predicáis a Cristo

Así que quién tiene real experiencia de sanación, tiene también mayor responsabilidad de ponerse de manera rápida, cómo dice el Evangelio, hizo la suegra de Pedro, al Servicio de los demás, y al servicio de quién a CURADO realmente ese corazón desgarrado, que es Jesús.

Somos por bautismo, llamados a ser Profetas, Sacerdotes y Reyes. El Concilio Vaticano II, así lo proclamó. Estas cualidades, son también para los laicos. Todos los bautizados, llevamos esa misión de extender el Reino de Dios. Único Reino, por el que vale la pena vivir.

Y Jesús, que conocía su misión, necesitaba de esa SOLEDAD para encontrarse con el Padre. Sólo podemos salir al encuentro del otro en una misión tan apasionante y a la vez, tan difícil, como lo es, sanar en colaboración con Jesús, los corazones rotos, desde la ORACIÓN.

Si no somos personas muy orantes, místicas en medio del mundo, no podremos escuchar sinceramente a nadie y la Cruz, será muy pesada y por ello, no será la Cruz de Cristo (qué es ligera y suave).

Busquemos esa soledad, y vayamos a la FUENTE que tiene el Poder de SANAR.

Y, por último, no nos olvidemos, que Dios existe y que los propios demonios que Jesús expulsaba, lo proclamaban. Los demonios reconocían lo que no creyeron los judíos: Qué Jesús era el Hijo de Dios.

¡Un fuerte abrazo para todos!

Custodia Cordis❤️