Comentario evangelio 28.10.2022

Comentario evangelio 28.10.2022

Evangelio San Lucas 6, 12-19

¡Queridos AMIGOS!

Jesús se ha pasado toda la noche en vela rezando sin parar. Noche de absoluta oración y encuentro con su Padre. Tenía que hacer una gran elección. Elegir entre la multitud que ya le seguía a doce personas que iban a levantar con Él, la Iglesia católica.

No era una tontería. De los llamados a estar junto a Él, iba a dar un paso más. La elección de aquellos que iban a ser preparados por Jesús durante tres años para que luego fueran en misión por todo el mundo. Y resulta que si nos ponemos a estudiar un poquito los perfiles de cada uno de ellos, nos llenamos de gozo y esperanza porque son muy humanos y llenos de defectos que nos hace creíbles la realidad de estos Apóstoles.

Lo que ilumina la Palabra de hoy, es la gran unión entre la oración y los momentos más decisivos de nuestra vida.

¡Cómo nos cambiaría todo si la oración precediera nuestras acciones más relevantes!; incluso las más sencillas. Hoy recordaba que Jesús sintió angustia en su interior hasta pasar por su bautismo, y nos enseñó a continuar nuestro día a día, a pesar de la angustia que cualquier responsabilidad en la vida, nos puede traer.

Y lógicamente lo haría desde un trato muy íntimo con su Padre. Un constante estar en su presencia. La oración para Jesús era la estructura de su día a día. No podemos mantener ningún proyecto en la Iglesia o en la vida, sin orar y pedir que sea Él el que lo preceda.

Muchas, muchas horas de oración para que Dios pueda ir creando lo que ha diseñado desde siempre en su Corazón. Mucho abrazar las humillaciones y situaciones que nos sobrepasan, para que Él pueda seguir creando lo que sus Planes están realizando.

Me dijo hace un tiempo el Padre Joaquín, que os invitara a todos vosotros a rezar muchísimo por Custodia Cordis. A implicarnos en la oración para que Dios siga aconteciendo. No podemos dejar de vivir en oración estos momentos de desarrollo de Custodia Cordis.

Nuestra llamada se va concretando en ese acoger y custodiar a Jesús que se hace presente en el corazón de tantas familias que han visto el desgarro que supone la ruptura, la falta de discernimiento, el fracaso aparente de una historia. Jesús nace en medio de todos nosotros. Nace en cada uno de nosotros y quiere también hacer de todos, un verdadero apostolado. Cada uno desde su carisma inicial y sin perder esas vocaciones que ya han sido bendecidas, y además no es menos cierto, que hay muchos que estamos vibrando al sentir en nuestro interior que algo está pasando y nos sobrepasa.

Es también una elección que Él está haciendo sobre aquellos que Él desee. No hace falta ser muchos. Doce hombres y muchas mujeres que los acompañaban, propagaron la noticia de Jesús al mundo entero. Doce personas comprometidas en su corazón y sabiendo que Jesús sigue eligiendo a sus apóstoles para que puedan ser sus manos, sus pies, sus labios en esta gran carencia afectiva de una sociedad enferma en su corazón más profundo.

Custodia Cordis, es algo muy grande que nos transciende y que estamos viendo Crear. Por eso, os invito a que me acompañéis en la oración constante para que podamos ayudarle en esta bellísima Creación.

Nos está eligiendo y por lo menos, hemos de ser conscientes de ello.

Y termino hoy con el final del Evangelio: «Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y toda la gente trataba de tocarlo, porque salía de Él una fuerza Que los curaba a todos

Nos ponemos, junto a esta muchedumbre de personas que necesitaban tocarlo. Sólo tocarlo para sanar y curar aquellas heridas más profundas de nuestro corazón.

Y le entregamos nuestro corazón, para que, por medio de cada uno de nosotros, muchos puedan sentir esa fuerza de curación de nuestro gran AMIGO Jesús.

¡¡Un abrazo muy fuerte!!

Custodia Cordis❤️