Comentario evangelio 27.10.2022

Comentario evangelio 27.10.2022

Evangelio San Lucas 13, 31-35

¡Queridos AMIGOS!

El Evangelio de hoy, corto y fuerte en su contenido, nos muestra una vez más, la atrayente personalidad de Jesús. Un Hombre muy valiente. Consciente de su misión y del tiempo que tiene para realizarla.

Un Hombre que no se deja amedrentar por los demás y menos cuando le inyectan el veneno del miedo. Si leemos detenidamente la Primera Lectura, veremos qué nuestros verdaderos enemigos, son los demonios. Las tinieblas. La falta de Luz que nos provocan los enemigos del alma. Dice el Apóstol que estamos hablando de una guerra escatológica entre el bien y el mal.

Se han escrito muchos libros y se han producido muchas películas millonarias que centran su argumento en esta lucha diabólica contra Dios. Lo vemos y leemos, pero no somos conscientes que esa batalla diaria, tiene lugar en nuestro corazón desde que abrimos los ojos.

Y tenemos las armas contra la pereza, poniendo el pie en el suelo con diligencia desde el minuto cero en que suena el despertador. Y contra la impaciencia, siendo muy humildes y sabiendo que solo con ternura, podremos aceptar que las cosas no son inmediatas. Qué la paciencia es una cualidad intrínseca de Dios: Es eternamente paciente con nosotros. Con cada uno de nosotros, sabe esperar el tiempo oportuno. No nos increpa ni presiona. ESPERA.

Contra los juicios, tenemos las armas de la Fe, la justicia, la paz. La espada de la Palabra del Señor. La petición del Apóstol de que tengamos una oración constante y roguemos a Dios en todo momento.

Solos, sucumbiremos ante nuestro enemigo. Pero con las armas apropiadas, saldremos victoriosos, como hoy sale Jesús. Él ha venido a liberarte a ti, si a ti, que ahora lees estás palabras, y a mí, de nuestros demonios y ha venido a curarnos. Y lo hace cada día con infinita misericordia, paciencia y ternura.

Ojalá nos contagiemos de la Seguridad de Jesús en sí mismo. De la valentía en sus contestaciones. De tener clara nuestra misión y no dejar que nada ni nadie, nos aparte de ella. Tendremos muchos fariseos que nos invitarán a huir de lo que sentimos con fuerza en nuestro interior y nos dirán medias verdades para que claudiquemos.

Sólo podremos ser realmente fuertes, si nos dejamos invadir de la Fuerza todo Poderosa de Dios. Y esa FUERZA es real. Es una energía vital que nos ayuda a caminar por lo impensable y a no ceder ante el desánimo. Es una LUCHA escatológica lo que se libra en nuestro interior y seguirá allí toda nuestra vida. Ello indica que continuamente necesitaremos esa oración y petición. Sin embargo, con los años y la madurez personal y espiritualidad, nuestro “hombre nuevo”, del que habla muchas veces el Nuevo Testamento, irá otorgándonos mucha sabiduría y ciencia para discernir dónde queremos meternos y las consecuencias que ya prevemos de nuestros actos y sencillamente diremos: No me interesa nada de nada, repetir estas conductas que me llevan a un estado de tristeza y desesperación y nuestro SÍ será Sí y nuestro NO, será No. (Por cierto, esta frase que ahora se ha puesto tan de moda, y se está descontextualizado, es de Jesús).

Termino con una explicación bíblica sobre la referencia de “Zorro” que hace Jesús sobre Herodes. Realmente la palabra griega, era femenina: “Zorra”. Y hacía alusión a una persona débil, influenciable y nada valiente.

Ahí va la explicación:

Los profetas que hablaban como voceros de Dios y con la autoridad divina, con frecuencia tenían la orden de pronunciar reprensiones públicas contra los líderes (cp. Isa 1:23; Eze 22:27; Ose 7:3-7; Sof 3:3).

Puesto que Jesús hablaba con autoridad divina perfecta, Él tenía todo el derecho para hablar de Herodes en esos términos. En los escritos de los rabinos se empleaba con frecuencia la figura de una “zorra” para aludir a alguien astuto pero menospreciable.

Los fariseos, que temblaban ante el poder de Herodes, debieron quedar asombrados por el denuedo de Cristo. hoy y mañana, y al tercer día. Esta expresión solo significaba que Cristo seguía su propio programa y calendario divino, no que se trataba de un plan literal de tres días.

Expresiones como esta eran comunes en el lenguaje semítico y rara vez se usaban en sentido literal para aludir a intervalos precisos de tiempo. Vea la nota sobre Mat 12:40. Termino mi obra. Es decir, a través de su muerte para culminar su misión como Salvador. Cp. Jua 17:4-5; Jua 19:30; Heb 2:10. Herodes amenazó con matarlo, pero nadie podía matar a Cristo antes de su hora determinada (Jua 10:17-18).

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️