Comentario evangelio 27.06.2021

Comentario evangelio 27.06.2021

Evangelio San Marcos 5, 21-43

¡Queridos Amigos!

Empieza una nueva semana. Estamos en verano. Con calor y ganas de descansar. Este mes de todavía es de trabajo para muchos, Pero…Para Jesús sigue siendo Todo posible.

El Evangelio de hoy habla de dos milagros. Dos milagros que todos los Evangelistas que hacen referencia a ellos, unen en un mismo texto. Estamos en el contexto del Evangelio de San Mateo y éste es más escueto que Marcos.

Se trata de dos mujeres, una, la hemorroisa, lleva doce años sufriendo flujos de sangre. La otra es la hija de Jairo. Tiene doce años y ha muerto.

Las dos tienen en común el hecho de ser, según la ley de la Pureza, personas excluidas. No se les podía tocar. La sangre y un cadáver, eran signos de marginación. Quién las tocara, quedaba también impuro.

Pero Jesús, hoy va a tocar y le van a tocar. La hemorroisa, siente con una fe muy profunda, que, si toca su manto, tan solo su manto, se va a curar. Necesita de la humanidad de Cristo. Esa humanidad está representada hoy por ese maravilloso manto de Jesús que había cosido y trabajado la Virgen María.

¡¡¡Cuánta fe tuvo esta mujer!!! Tanta fe que Jesús sintió (lo describe Marcos en su Evangelio), una fuerza muy grande salir de Él.

Y se da la vuelta y le mira a los ojos y le llama Hija. Es la primera vez que me doy cuenta al escuchar este Evangelio que Jesús le llama así. Y es precioso que lo haga.

No solo la cura, sino que le saca de esa injustísima exclusión social y le integra directamente en su Comunidad.

¡Hija! ¡Cómo sonaría para ella este término!  Contemplo la inmensa soledad de esta mujer que ha sido restaurada en una relación de amor increíble cómo es la filiación. Hija.

Ten ánimo, tu fe te ha salvado. Jesús sabe perfectamente de la intimidad de esta dulce protagonista de hoy que logró seducir a Jesús entre la muchedumbre. Ella le robó una energía de salvación.

Quiero tener tu fe, querida hemorroisa. Esa fe que logró el milagro.

Lo que me encanta de este grupo es que caminamos juntos personas en diferentes situaciones vitales. Y todos representamos la realidad actual de la Iglesia. Personas casadas, jóvenes en busca de su futuro, novios, jóvenes recién casados, personas divorciadas y que han vivido un proceso de Nulidad, personas que se han vuelto a casar después de la ruptura de su anterior matrimonio, personas consagradas de diferentes institutos, y Sor María Dolores desde su vocación benedictina, personas solteras…todos, todos cabemos en esta Iglesia de Jesús y todos nos fortalecemos juntos y nos custodiamos mutuamente.

Y todos, necesitamos de ese Jesús que se hace el encontradizo con cada uno, pues sigue caminando por los senderos de nuestra vida. Y el sufrimiento es patrimonio de cada alma y la alegría es esencial de cada ser.

No sólo están dirigidos estos comentarios a las personas que han sufrido una separación. Todos necesitamos integrar constantemente nuestro corazón. Yo soy testigo diario de la fe y la fuerza que tienen muchos de los peregrinos de este grupo, mejor dicho, todos los peregrinos de este maravilloso autocar, vivan cada uno, las situaciones que Dios ha permitido en cada una de nuestras vidas. Todos nos necesitamos. Todos hemos de aprender de esta fe en las cosas imposibles.

Nuestro segundo protagonista, Jairo, es un hombre influyente en el mundo judío. Marcos explica que es Jefe de la Sinagoga de Cafarnaún.

Y desde su dolor, cree también en Jesús. Le habla con una certeza inmensa. Ven a mi casa y pon tus manos sobre mi hija y vivirá.

Si leéis bien las palabras exactas del Evangelio de hoy, que yo no he transcrito, veréis la forma de hablar con Jesús para obtener el milagro.

En el relato de Marcos, no en el de hoy de Mateo, Jesús tiene un diálogo precioso con él. En esta perícopla de Marcos cuando Jairo se acerca, no le dice que su hija ha muerto, sino que está agonizando. Todavía hay vida en ella.

Pero en el camino hacia su casa, se adelantan los criados y le dicen que ya ha muerto. Entonces Jesús mira a Jairo con un amor eterno y le dice: Solamente ten fe.

La fe de Jairo es una fe probada. Va a resucitar a su hija, por eso requiere más dosis de confianza ilimitada. Y lo hace porque lo que le va a conceder es Imposible.

Incluso tendrá que superar las burlas de los suyos cuando Jesús quiere tocarla y le dicen riéndose: si ya ha muerto.

Pero Jesús, aparta a los que nos encontramos por el camino y se ríen de nuestra perseverancia o se burlan de que sigamos creyendo en lo que es imposible para los hombres.

La actitud de Jesús es inequívoca. Nos enseña claramente el límite sano que hemos de poner tantas veces en la vida cuando los demás por sus propios miedos e inseguridades, quieren que vivamos desde esas limitaciones y desesperanzas que solo brotan de los corazones incrédulos.

Nosotros hemos de confiar justo cuando todo parece imposible. Justo entonces es cuando se provoca el milagro que requiere de nuestra confianza sin límites que es lo mismo que decir, de nuestro destierro absoluto de la más mínima duda en el poder de Dios.

Acabo fijándome en esa niña que duerme. Esa niña somos cualquiera de nosotros cuando estamos muertos en vida por la pesadez de nuestras cargas. Toda familia tiene Cruces graves. Todos hemos tenido la experiencia de nuestra muerte óntica, porque ese vacío que llevamos impreso en nuestro corazón y desde el que vivimos nuestras noches oscuras del alma, es donde Dios se encuentra con nuestra alma.

En ese espacio nadie más que Él puede entrar. Y hoy nos dice a cada uno de nosotros: Talita Kumi que significa para el pueblo de Israel: Niña a ti te digo.

Poned en el término niña vuestro nombre y sentid como Jesús os dice: A ti te digo… Levántate.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️