Comentario evangelio 22.09.2021

Comentario evangelio 22.09.2021

Evangelio San Lucas 9, 1-6

¡Queridos Amigos!

El Evangelio de hoy nos sitúa en el primer día en que los apóstoles participan también de la predicación del Reino de Dios y no solo son escuchantes y aprendices del Maestro. Jesús ya no va a predicar solo, sino que les enseña a los suyos a lanzarse por el mundo.

También lo hace con nosotros. Nos define las características de lo que significa ser apóstol, ser misioneros de la misericordia ante tantas almas rotas.

Fijaos que les da autoridad y poder sobre todos los demonios y para curar enfermedades.

¡¡¡A nosotros también nos la da!!! Autoridad y poder.

Seguir a Jesús no significa ser personas pusilánimes, bonachonas, tontas, mórbidas…el otro día, leía que el Papa en un discurso del Ángelus del año 2016, hablaba de la astucia cristiana cómo un don del Espíritu Santo.

Autoridad es estar enraizados sobre esa roca que es Jesús. Y desde esa Roca ir construyendo un edificio interior donde La Palabra de Dios, es el cemento que fortifica toda nuestra estructura. Nueva estructura de la fe que nos hace ver el mundo muy diferente.

Así aprendemos en primer lugar a elaborar procesos de discernimiento llenos de criterio, prudencia, razón iluminada por la fe, conocimiento real de la situación histórica, social, política del mundo en el que vivimos, estudio concienciado de la doctrina de la Iglesia y también de las diferentes ciencias humanas.

Este sano proceso de discernimiento, implica un trabajo personal concienciado y atento que contemplamos en nuestros momentos de oración cómo momentos Sagrados del día. Desde este camino interior vamos adquiriendo nuevos hábitos y conductas sanadas que sustituimos por nuevas emociones que elegimos desde una actitud de sana autoestima y comprensión de nuestra realidad finita que necesita mirar y llegar a esa realidad infinita que es Dios.

Con procesos mentales equilibrados donde las virtudes van iluminando de nuevo nuestro hacer diario, nos vamos llenando de una verdadera autoridad tan necesaria en estos momentos donde los referentes sanos se están buscando desesperadamente por muchos jóvenes y no tan jóvenes.

Poniendo nuestra voluntad y trabajo personal al que haré continua referencia, hoy Jesús nos regala ese Poder y esa Autoridad que Él tenía.

Es decir, tenemos una Gracia especial si se la pedimos y decidimos ayudarle a traer de nuevo su Reino. Así la misión va unida a este Poder, y lo es contra todos los demonios, y para curar enfermedades.

Contra todos los demonios. Es increíble la fuerza de la Palabra. Podemos dar vida espiritual y emotiva a los que se encuentran encarcelados y atormentados en su psique. No nos lo creemos porque nos falta mucha experiencia vital de intimidad con Dios.

En la época de Jesús existían varios grupos de fariseos, zelotes, esenios que también tenían misioneros y querían impartir sus doctrinas. Pero…iban preparados con dinero, alforjas, comida. Por eso Jesús, les recomiendo a los suyos todo lo contrario y con ello, nos invita a la absoluta confianza en todo aquello que nos encomienda. Esa pobreza absoluta que les pide, es la causa de que se puedan llenar de la Gracia del Espíritu y de ese poder y autoridad.

Cuando tenemos miedo y desconfianza de nosotros mismos, y los demás, nos bloqueamos y limitamos nuestras verdaderas capacidades. ¡Esa pobreza interior que implica muchas veces, sentirnos solos, sin ayuda o sin los medios necesarios que necesitamos, es maravillosa!

«La santa indiferencia», decía San Ignacio.

Si esta persona te falla, si no salen las cosas como pensabas, si tus proyectos se retrasan, pues, todo lo que nos genera precariedad sea bienvenido. Porque nos invita a saber que la Providencia del Señor nos sostendrá, y Él hará real todas nuestros sueños y nuestras empresas.

Si hasta ahora las cosas no funcionan, no pasa nada, hay que seguir perseverando, orando con insistencia y haciendo diferente aquello que ya no nos sirve porque siempre estamos encallados en lo mismo.

Y, por último, hoy al decirnos que entremos en una casa y nos mantengamos en ella, nos invita a la estabilidad, a ponernos a trabajar con aquellos que nos abren su casa. Ayudarles con ahínco, ese trabajo de los apóstoles también les sostendrá económicamente porque no han de ser carga para nadie.

Ese sentido de unión en el apostolado, en nuestro caso desde la Custodia del corazón de tantas personas rotas, es una hermosa forma de entregar la vida.

Yo siempre digo que muchos de los que estáis en este grupo, sois verdaderos apóstoles en una sociedad muy enferma, afectivamente hablando, ya que habéis conocido el sufrimiento profundo del corazón. Y desde vuestra voluntad, fe, trabajo interior, fuerzas donde no las teníais, encuentro profundo con Dios en ese desierto de soledad poblada de aullidos, os habéis forjado una autoridad increíble que Dios os ha dado, y con ello, credibilidad ante el que sufre y llora en su interior porque su afectividad está muy herida. Y credibilidad ante muchos jóvenes que ven en vuestro sacrificio y martirio interior una gran fuerza de esperanza y Evangelización.

Ahora Dios está poniendo en primer lugar a los que antes se rechazaba y eso es una gran noticia.

Por último, es también muy significativa la alusión a no permanecer en las casas que no nos acogen y con ello, rechazan la buena noticia del Reino de Dios. Salid de todas las situaciones de conflicto, y de aquellos que solo nos buscan por interés y nos convierten en un objeto mercantilista que utilizarán en la medida que les interese, y dejarán cuando ya no puedan encontrar nada más.

Jesús nos quiere inteligentes emotivamente y afectivamente, y cuando hemos de irnos de una casa, de un pasado, de un sueño o un proyecto de vida porque permanecer, nos hace daño, pues nos vamos…y «quitamos el polvo de nuestras sandalias» que es todos aquellos recuerdos que nos hieren y las ganas de rencor o venganza.

No nos llevemos agarrado a nuestra estructura, lo que nos daña, porque impide que rehabilitamos nuestra nueva casa interior.

¡Un abrazo fuerte y feliz día!

Custodia Cordis❤️