Comentario evangelio 21.04.2021

Comentario evangelio 21.04.2021

Evangelio San Juan 6, 35-40

¡Queridos Amigos!

Seguimos con el Discurso del Pan de Vida que nos identifica de forma clara que todo lo que el Padre quiere que sea atraído a Jesús: Vendrá a Mi.

Y Él lo cuidará. Lo mimará y lo resucitará al final. Esa es nuestra gran Victoria. El triunfo de Jesús en nuestra historia. Así pasará con todo en nuestra vida. Hemos de descansar porque todo lo que Dios quiera atraer a nosotros, Vendrá a nosotros.

Muchas veces y más en estos momentos, nos desesperamos porque vemos en riesgo muchas cosas de nuestra vida. Siempre que vivimos en nuestra propia burbuja de agitación, distracción, dispersión, nos aislamos de nuestra biografía, de nuestra historia tal cómo Dios la ha diseñado desde antes de nuestro nacimiento. Nos desdoblamos en nuestro interior y queremos luchar a muerte por controlar, lo que no podemos controlar. En esa incertidumbre, dejamos de descubrir la Sabiduría del Misterio y de Dios en medio de nuestro horizonte y podemos incluso, caer en una desesperada huida que nos limitando más y más.

Jesús, nos enseña a no evadirnos del lugar donde estamos, a estar presentes en nuestra realidad y si somos capaces de trascender nuestros pensamientos, veremos que el Silencio en medio de nuestro caos, nos susurrará las Palabras del Evangelio de Hoy y tendremos la certeza de que todo, (y todo es todo), lo que el Padre ha pensado en su Corazón para nosotros, VENDRÁ A NOSOTROS.

Jesús, nos habla de nuevo, de cómo obedeció a todo lo permitido en su Vida por el Padre. Llamémosle a Dios, Padre muchas veces y sintamos ese abandono. Obedecer a nuestras circunstancias y éstas dentro de la Pandemia, significa, serenarnos, distanciarnos de decisiones precipitadas y unir dos Palabras:

Humildad y paciencia
Paciencia y humildad

Hemos de saber transitar por lo inédito y ahora es momento de aquietarnos y realmente confirmarnos por dentro, en el corazón y buscar esa Luz que ilumina nuestra mente y dirige nuestros pasos.

Todo lo que ahora mismo es caos en nuestra mente puede convertirse en orden y estructura.

Él es el Pan de Vida. El nos alimenta diariamente. Él cuando estamos flojos, sin fuerzas, sin energía, nos llena de vitaminas y todos los refuerzos sobrenaturales que nos ayudarán a recuperar la esperanza perdida. La vitalidad tiene que ver con muchas dosis del Espíritu Santo en nuestro corazón.

Él alma se alimenta continuamente de Dios. Cuando nos descuidamos en esta función esencial de nuestra persona, perdemos la dimensión trascendente y por ello, nos encontramos llenos de temores y malestar general. La belleza física, no solo tiene que ver con los genes, sino también con el cuidado de nuestro cuerpo. De cómo le alimentamos, de cómo lo hidratamos, del ejercicio que hacemos, de las horas de descanso…

La belleza real de cada hijo de Dios que es cómo Él nos ha creado, depende también de ese alimento espiritual. De la dignidad en la recepción de ese Pan de vida en cada Comunión, de nuestro rato de oración y silencio, de una buena lectura espiritual, de la contemplación calmada y atenta diariamente del Evangelio.

De esas jaculatorias que curan la mente frente a pensamientos rumiantes y falsos, de ese Rosario mediato y rezado con un amor infinito. De esas conversaciones que a veces surgen sobre temas trascendentes. Y de ese trabajo diario y paciente en nuestra maduración personal.

Todo ello, nos llevará a resplandecer en un mundo que está cansado de las imágenes a las que tanto idolatra y necesita más que nunca: Palabras de Vida Eterna.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️