Comentario evangelio 20.06.2021

Comentario evangelio 20.06.2021

Evangelio San Marcos 4, 35-40

¡Queridos Amigos!

El Evangelio de hoy va de necesitar a Jesús de forma infinita. Estaba tan cansado después de haber recibido a una muchedumbre, que ¡¡¡sube al barco y se queda dormido!!!

Leyendo el Evangelio me ha sorprendido:

Aquel día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:

«Vamos a la otra orilla.

Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre su cabezal.

Lo despertaron, diciéndole:

Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».

Supongo que sí los apóstoles eran pescadores profesionales y tienen ese miedo, es que el ¡¡¡mar estaba muy mal!!!

Y gritan y gritan a Jesús, y le piden que les salve. Sin embargo, el contraste es inmenso. Jesús duerme. No solo significa cansancio, sino que este profundo sueño de Jesús, nos lleva a la confianza absoluta que Él tenía en su Padre.

Nosotros somos como los apóstoles. Cuántas veces nuestra barca atraviesa olas enormes y vientos que nos desequilibran.

Y Jesús hoy nos dice a todos:

«No tengáis miedo. Qué poca es vuestra fe».

Leí un artículo de la Vanguardia sobre la mente. Se está estudiando, que nuestra mente solo percibe un 0’5% de la realidad. El 99’9 restante son las percepciones que nuestros pensamientos nos dan sobre la realidad. Es decir, lo que imaginamos de la realidad, está muy distanciado de lo que es realmente esa realidad.

Y nuestros pensamientos dependen de nuestra carga biológica, y de nuestros pensamientos del pasado y de lo que pensamos del futuro. Es decir, las emociones que nos generan los pensamientos, nos han de dar una pista del estado de nuestro cuerpo y psique que esos pensamientos nos están causando. Sabiendo que el porcentaje de realidad es muy pequeño, podemos elegir no atender los pensamientos que nos evocan angustia y mal estar y miedos y depresiones.

Tenemos el poder de no elegir pensamientos.

Puede que hayan entrado en nosotros, pero que permanezcan o no, dependen de nuestra voluntad y deseo. El Espíritu Santo, nos da esas capacidades del alma que están por encima de nuestro actuar mecánico.

El miedo y la confianza, según el artículo del que os hablo, se generan en las mismas raíces neuronales. Optar por la confianza, es posible.

Y eso es de lo que hoy nos habla el Evangelio. No sirve quedarnos con un mandato teórico de Jesús: No tengas miedo.

Hemos de interiorizarlo y buscar los resortes de nuestra estructura que hacen posible esta gran lección de Jesús. Ante tantas tormentas de nuestra vida, hemos de imitar ese sueño suyo en esta maravillosa barca como reflejo de una absoluta confianza en nuestro Padre.

Pasaremos por las aguas y Jesús calmará una y otra vez las tempestades que nos atormentan, pero nos pide algo:

Aumentar nuestra fe y nos mide el miedo en proporción a la poca fe que tenemos.

Y se asombra y nos lo pregunta: ¿Porqué tienes tan poca fe?

Quizás hoy es un buen día para medir nuestros miedos desde la raíz que Jesús hoy nos presenta como un grandísimo psicólogo. Nuestra poca fe provoca inevitablemente Miedo.

Pidámosle una y otra vez que nos salve de toda esa desestructura interna que nos aprisiona y ahoga. ¡¡¡Pidámoslo a gritos!!!!!

Él siempre nos escucha y si está aparentemente dormido, es que nos está enseñando a pasar las tormentas con la mente dormida y el corazón confiado.

Lo despertaron, diciéndole:

«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».

Dicen los entendidos que este milagro estaba reservado a los apóstoles. Jesús se les manifestaba a ellos solos y ellos tienen la familiaridad de increparle. Nos pasa a nosotros en nuestra vida. Muchas veces, pensamos que no importamos nada a Dios porque lo que vivimos no nos gusta.

Sin embargo, se queda profundamente dormido en nuestras barcas, para incentivar nuestra Fe. Educa nuestras incertidumbre y constantes quejas y nos lleva de la mano, hacia una persona madura y equilibrada en cualquier circunstancia de la vida.

El pensamiento que está anclado en un corazón inmunizado de la negatividad, el pesimismo y la queja, nos llevará a transitar por nuestra realidad de una forma muy diferente y apasionante porque Confiaremos SIEMPRE.

¡Un abrazo fuerte a todos!!

Custodia Cordis❤️