Comentario evangelio 15.08.2021

Comentario evangelio 15.08.2021

Evangelio San Lucas 1, 39-56

¡Queridos Amigos!

¡¡¡Hoy es un día muy especial, en el cielo y en la tierra!!!

¿Os imagináis la alegría en el cielo de recibir a la Madre, a la Reina, a la Esposa?

¿Os imagináis los ángeles y arcángeles cómo se alegraron al ver tanta belleza?

¡¡¡Cómo se iluminaría ese día el universo entero!!!

¡¡¡Que feliz sería la Virgen de abrazar de nuevo en cuerpo y alma a su Hijo!!!  ¡¡¡Cómo se ruborizaría al ver a su Dios, a su creador, a su Esposo!!!

¡Qué gozo enorme para la Trinidad, tener ya consigo a la Inmaculada, a esa Madre eterna de toda la humanidad!

¡¡Los coros de Ángeles y Arcángeles, tocarían una música jamás oída en esta tierra!!

Cualquier imaginación hoy se queda corta.

Esta fiesta de la Asunción se celebra desde el año 1950. Por una Constitución Papal.

¡¡¡Es una fiesta muy reciente!!!

Si contemplamos el Evangelio de hoy, desde nuestro corazón, nos tendríamos que arrodillar ante la fe absoluta de estas dos mujeres, protagonistas de esta increíble historia.

A las dos, les une, la FE en las cosas imposibles.

Hay una frase preciosa en el Evangelio de hoy, que la pronuncia Santa Isabel, pero lo hace desde su propia experiencia profunda de haber vivido ella misma, la experiencia que alaba en María:

Feliz la que ha creído que se cumplirían las Palabras, las cosas que le han sido dichas de parte de su Señor.

María creyó en la Promesa, antes de ver. Isabel también.

Las dos son ejemplo de absorber su existencia en la Confianza infinita. Una desde la juventud, la otra desde su madurez.

A veces he pensado que María en su absoluta humildad y creencia en las Palabras del Ángel, no solo fue a visitar a su Prima para ayudarla en su vejez, ante el embarazo y el parto, ya que estuvo justo tres meses, desde el sexto de embarazo de Isabel.

Seguro que salió a su encuentro, seguro, pero también he sentido, quizás en esas imaginaciones en las que entras en las escenas del Evangelio, que María, necesitaría compartir la Fe madura de Isabel. Ella sabía el milagro de Dios en su vida y necesitaría escuchar la sabiduría de Isabel, que supo esperar toda una vida para ver realizado su sueño en ella y en Zacarías, su esposo. Cuánta riqueza, su experiencia, cómo María, saciaría su corazón, con las Palabras de su Prima. Se pasarían horas y horas hablando de Dios.

¡¡Ojalá se hubieran quedado grabadas esas conversaciones, que serían una gran fuente de Luz, para cualquiera de nosotros, antes nuestras dudas y desesperanzas!!

Me encanta contemplar este Evangelio como una gran Teología de la Visitación.

Poder ponernos siempre en camino hacia el otro y hacerlo como María: con prontitud.

Sin pereza, sin queja, sin dilaciones, sin justificaciones que busquen dejar de hacer aquello que nuestro corazón, sabe que hemos de hacer.

¡¡¡Ojalá podamos provocar en todos aquellos que necesitan de nuestra compañía, ese gozo inmenso que sintió Isabel dentro de Ella!!! Su hijo, San Juan, dice San Lucas, que saltó dentro de Ella y se llenó de Espíritu Santo.

Hacer saltar el corazón de los que nos necesitan, hacer que tantas almas cansadas vuelvan a bailar.

Conseguir estimular a los desesperados, abatidos, a tantas almas sufrientes y conseguir que retornen a la Esperanza con la que Dios les ha Diseñado.

¡¡!¡¡¡Y solo podremos conseguirlo, si nos ponemos en camino con la Virgen!!!

Solo con Ella, y por Ella, podremos custodiar a tantos corazones abatidos, divididos, rotos.

Hoy María canta el Magníficat.

Alaba con todo su ser a su Señor.

¡¡¡Hoy María proclama la gran Victoria de Dios sobre el Mundo, que lo es la encarnación de su propio Hijo!!!

Sin Ella, nada hubiera ocurrido. No hay Trinidad, sin María. ¡¡¡Están íntimamente unidos!!!

Una Mujer hermosa, da Luz y belleza a toda la Creación. La Trinidad, encuentra en Ella, el gran descanso de Dios. Dios descansó en el corazón puro y dulce de esta gran Mujer.

¡¡¡Dios vio también la obra de sus Manos destruida por medio del demonio, y se arrodilló ante el Si de una Mujer que le ayudaría a reconstruir un mundo destruido por el pecado!!!

¡¡¡Por eso, el piropo más bello que he oído decir a una mujer en esta tierra, ¡¡¡está contenido en el Evangelio de hoy!!!

Bendita tú eres entre todas las mujeres.

¡Os imagináis que un hombre pueda decir de corazón, algo tan hermoso a la Mujer que ama!

Así lo hizo Dios con María. Para Él era la Mujer entre todas las Mujeres.

Imaginemos hoy un buen rato, el encuentro precioso entre el cielo y está Reina de todos, que hoy se eleva sin pasar por la muerte de la Tierra hasta el abrazo inmenso con su Creador.

Feliz día a todos.

Celebremos con Ellos está fiesta infinita. ¡Que se note hoy en nuestras familias que algo especial, está aconteciendo en toda la Creación!

María entra Triunfante y para siempre en el Cielo. El cielo está de fiesta. La más bella entre las Bellas, ha llegado y estará allí viva durante toda la Eternidad.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️