Comentario evangelio 15.06.2021

Comentario evangelio 15.06.2021

Evangelio San Mateo 5, 43-48

¡Queridos Amigos!

El Evangelio de hoy es revolucionario. Jesús no solo deja invalidada la Ley del Talión, antiquísima y que aún se utiliza en algunos países (no solo era ojo por ojo, también, mano por mano, pie por pie y así todo el cuerpo)

Jesús va más allá. Amar al enemigo, estaba reflejado en la Ley que Dios da a Moisés. Pero no se recogía por los judíos la terminología de odiar al enemigo.

Sin embargo, desde la traducción griega, la etimología enemigo, se refería a extranjero, el que no es cercano a ti cómo lo es el amigo.

Y el término enemigo ya llevaba implícito en sí mismo el concepto de odiar porque era el que no te quería bien, el que buscaba perjudicar al otro. Jesús nos invita a amar a ese enemigo.

Lo hemos de unir con el final del Evangelio de hoy:

«Sed perfectos cómo vuestro Padre celestial lo es». Esa perfección recoge un camino de maduración y crecimiento personal. No podremos nunca llegar a ser perfecto cómo el Único que lo es: Dios. Pero sí tenemos la gran oportunidad de madurar. De crear una personalidad equilibrada y armónica.

Jesús nos enfrenta con las reacciones más profundas que surgen de nuestra humanidad. Por ello, rompe esquemas. No se queda en términos genéricos, sino que concreta. Concreta palabras, actitudes. Concreta un programa de vida apasionante y difícil, porque difícil es la complejidad del ser humano.

Amar al que no nos ama, nos desprecia, nos injuria, maltrata, ridiculiza, habla mal de nosotros con la finalidad de destruirnos porque no soporta que sigamos adelante y sigamos luchando. Amar a los que nos envidian, a los que nos ningunean o nos apartan con silencios matadores. Amar al que utiliza la justicia cómo arma contra el otro y, sobre todo, al que hace daño dañando lo que más uno puede querer. El que daña a los hijos o a los hermanos o a los padres, familia, amigos, cómo venganza y odio de su propia incapacidad de entrega o por sus incapacidades psicológicas que cada vez aumentan más por la presión social.

En fin, pondríamos una larguísima lista donde cabemos todos, u os y otros. El hombre, la mujer, creados por Dios llevan insertos en su ADN la imagen de Dios, pero la soberbia del demonio que odia al ser humano con todas sus fuerzas, nos convierten a veces en sujetos activos contra el otro y por lo tanto en enemigos de los que más queremos y otras veces, el enemigo, es el que más cerca tenemos y amamos y de repente no podemos soportar sus actitudes, aunque sean cotidianas.

En fin…Jesús nos pide amar hasta el extremo. Ello muchas veces, solo implicará rezar por los que nos tratan mal y pedir a Dios nos cure la ira o el odio que nos provocan.

En casos graves, implicará judicializar los temas complejos de malos tratos o abusos de todo tipo porque la justicia no está reñida con la misericordia. Sin embargo, se puede presentar una demanda desde la búsqueda de la verdad, sin odio ni venganza, aunque con muchísima pena, o se puede incrementar un sinsentido judicial donde al final, es el odio lo que prima y se sufre muchísimo más.

Amar al enemigo, es un don de Dios. Cuesta trabajo. Muchas veces, se ha de entrar en un profundo proceso de reconciliación y tarda años…. Pero la perfección, no es cómo nos la muestra el mundo, sino el saber que tenemos un Padre que nos ama en lo bueno y no tan bueno, incluso cuando nos alejamos y le odiamos y solo con Él y en El, podremos amar al otro en su integridad.

Y cómo siempre digo, amar es poner límites sanos y no mantenerse en conductas dependientes donde no se ama, sí no que se utiliza al otro desde el vacío existencial que solo puede llenar Dios porque es justo, el lugar donde habita.

Hay mucho que pensar sobre este Evangelio y mucho que pedir para que la gran libertad interna que nos regala, la podamos comprender y asumir.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️