Comentario evangelio 15.05.2021

Comentario evangelio 15.05.2021

Evangelio San Juan 16, 23b-28

¡Queridos Amigos!

El Evangelio de hoy es increíblemente bello:

«Os aseguro que el Padre os concederá todo lo que le pidáis en mi nombre.

Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa

Faltan muy pocos días para Pentecostés. Jesús nos está dejando su despedida en la tierra. En el Evangelio de hoy nos habla con tanto amor de la unidad que tiene con su Padre, qué nos regala lo que más anhela nuestro corazón, y es esa certeza de nuestra filiación Divina. Si nos preguntamos: ¿por qué todavía no hemos conseguido todo aquello que pedimos? ¿Por qué no somos capaces de creer esa relación tan íntima entre el padre y el hijo? ¿Porque seguimos leyendo el Evangelio con una cierta distancia técnica y no se aposenta del todo en nuestro corazón?

Si nos preguntamos todo lo anterior, no hemos de tener miedo ante nuestras dudas. Hoy Jesús nos lo dice. Para poder pedir todo aquello que anhela nuestro corazón, hemos de creer firmemente que el Padre existe. Hemos de conseguir una relación absolutamente filial. La misma que Jesús tuvo con su Padre. Él nos dice hoy: «todo lo que pidamos al Padre en su Nombre, todo nos lo va a conceder el Padre.» La forma de pedir es la base de nuestra fe.

Jesús nos educa en la fe y educa nuestro corazón hacía un camino de maduración muy profunda. El trabajo diario y constante en nuestro interior, aunque duela, es el trabajo mejor invertido en toda nuestra existencia. Si escrutamos diariamente en nuestro corazón y nos dejamos dirigir por el Espíritu Santo, llegaremos a adquirir: sabiduría, discernimiento, entendimiento, capacidad de elección, y, sobre todo, una absoluta libertad interior.

Si algo nos está enseñando esta época de pandemia, y este virus, es a saber ser libres. Nos llega mucha información por todos lados, pero Jesús nos enseña a no dejarnos manipular por nada ni por nadie.

Si llegamos a tener una verdadera relación de Paternidad con nuestro Creador, Él dirigirá siempre por medio del Espíritu Santo, nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestros sentimientos y nuestras acciones.

Pedir todo lo que anhele vuestro corazón sin miedo. Hemos de saber pedir con absoluta confianza. Para ello previamente a formular nuestra petición hemos de adquirir la certeza de que estamos hablando con un Padre. Hemos de aprender a tener una relación muy profunda con ese Padre. Jesús nos enseña a tenerla. Nos está dejando lo más Sagrado de su Corazón y es el Padre. El Espíritu Santo es el que nos va a enseñar a pedir de la manera más apropiada para que podamos conseguir sin duda aquello que realmente sabemos que Dios nos va a otorgar.

Cuando pedimos sintiéndonos inseguros, sin ser dignos de conseguir aquello que desea nuestro corazón cuando, pedimos con dudas, cuando pedimos con desesperanza, cuando pedimos de forma mecánica como un papagayo, cuando pedimos como si Dios fuera un fetiche, una imagen de madera, cuando pedimos con un corazón de piedra y no de carne, es lógico que no tengamos nada. Y no porque el Padre no nos pueda dar lo que pedimos al mismo instante en que se lo pedimos. Él tiene el poder para esto y mucho más. Pero nos enseña a transitar por la paciencia.

Nos enseña que las cosas grandes que van a acontecer en nuestra vida a nivel privado, a nivel social y a nivel mundial, necesitan previamente ser muy REZADAS. Horas y horas de oración jamás son infructífera. Aunque no veamos los resultados Dios está trabajando en ese silencio. Dios escucha todas nuestras oraciones incluso las que no hemos pedido en voz alta porque no nos atrevemos a pedirlas.

El evangelio de hoy tiene una importancia infinita en nuestra historia. todos tenemos experiencia de que Dios ha sido fiel y nos ha concedido cosas que eran inimaginables. Pero hemos de continuar así hasta el momento de nuestra muerte. Dios nos dará lo que ni nos IMAGINAMOS.

Nos dará incluso aquello que no hemos pedido porque no creíamos en nuestra limitada experiencia que en su Grandeza nos merecemos mucho más de lo que estamos pidiendo.

Esta semana vamos a prepararnos juntos para la llegada del Espíritu Santo. Vamos a prepararnos juntos para abrir nuestro corazón, y dejar que el Espíritu Santo descienda sobre nuestras dudas, sobre nuestras heridas, sobre nuestras llagas, sobre todo nuestro pasado que impide que podamos liberarnos y creer en la grandeza de un Padre que nos lo va a conceder TODO.

Cuando pedimos de forma limitada estamos dando la imagen de personas que no tenemos todavía el nivel y la capacidad de fe que tuvieron todos los personajes del Evangelio que consiguieron el milagro. La madurez en la fe es la que nos va a llevar a ese milagro que nos parecía imposible. Quedémonos hoy con el gran amor que Jesús nos regala al darnos a su Padre, y al darnos la misma comunión que existía entre su Padre y Jesús. Si nos lo creemos tendremos un trato con el Rey de Reyes, con el Creador del Universo tan bello, que nada nos será imposible.

¡Un abrazo fuerte a todos!

Custodia Cordis❤️