Comentario evangelio 10.03.2021

Comentario evangelio 10.03.2021

Evangelio San Mateo 5, 17-19

¡Queridos Amigos!

Hoy Jesús nos transmite algo muy importante. Y está relacionado con la Palabra. Hemos de centrarnos en el momento histórico en el que San Marcos describe este Evangelio de hoy. Años después de la muerte de Jesús, nacen las primeras comunidades judeocristianas.

El pueblo judío, fue el pueblo elegido por Dios y por ello, les dio la Propia Ley de su Corazón, en los Mandamientos que Moisés grabó en las Tablas de la Ley. Los Profetas iban instruyendo al Pueblo sobre la verdad del ser humano. Por eso, La Ley y los Profetas, eran esenciales en el desarrollo de la Sabiduría del Pueblo de Israel.

Siempre he pensado que es un pueblo sabio. Durante generaciones se han dedicado a estudiar la Torah y así se ha ido transmitido de hijos a nietos…La Palabra de Dios nos enseña el verdadero recorrido de la vida.

Dios es Creador y la creación está regida por sus propias Normas. La naturaleza, los mares, la tierra, los animales…tienen unas normas dictadas por Dios. También los seres humanos, llevamos ese Derecho natural, que se reconoce en las legislaciones civiles como derecho que regula normas superiores a las normas dictadas por los legisladores. Aquí nos encontramos con el Derecho Moral. El derecho que rige nuestro Corazón.

Sin embargo, Jesús, viene a dar un nuevo sentido a la Ley que los hombres por el devenir de la vida, fueron radicalizado. Para el Pueblo judío, era el nuevo Moisés. Por ello, los Evangelistas concretan que Jesús no abole la Ley que ellos habían recibido como Ley de Dios.

Por ello Jesús les dice:

“No penséis que he venido a abolir las enseñanzas de la Ley y los profetas; no he venido a abolirlas, sino a llevarlas hasta sus últimas consecuencias.

Porque os aseguro que, mientras duren el cielo y la tierra, la más pequeña letra de la Ley estará vigente hasta que todo se cumpla”.

La más pequeña letra de la Ley estará vigente hasta que todo se cumpla.

En la traducción griega del Evangelio, la más pequeña letra se traduce cómo Amén. Palabra que Jesús, dicen los expertos, utilizaba muchas veces. Palabra que dijo María: Así sea. Con este símbolo Jesús nos enseña que lo más esencial en nuestra realidad, es Escuchar cada día la Palabra y aprender a Obedecer esa Palabra incluso en lo más insignificante aparentemente.

Es un regalo el poder sentir todos juntos, la necesidad hermosa de recibir diariamente el Evangelio. La puntualidad de Juan en entregárnoslo cada mañana, nos ilumina el despertar. La Palabra de Dios nos nutre cada día. Nos educa, nos instruye, nos provoca, nos hace pensar, nos cuestiona y nos llama.

Tenemos el mejor intérprete de la Palabra del Padre. Tenemos a su Propio Hijo. Jesús nos lo dice hoy. Todo se cumplirá y subsistirá lo escrito hasta que eso ocurra. Así también en nuestra vida. Cada día, Jesús nos habla. Su Palabra está Viva. Cada vez que la leemos es diferente para cada uno. Nuestras circunstancias también han cambiado y por ello, Jesús se convierte en Luz de cada uno de nuestros pasos. ¡Cuánta sabiduría nos regala Jesús al susurrarnos al oído una estructura hermosa de personalidad anclada en la Fe!

Cuando nos movemos en nuestras relaciones, trabajo, amistades, vida social, hemos de elegir la forma de actuar. Puede ser de manera impulsiva, superficial, con objetivos meramente humanos…O podemos elegir vivir las decisiones trascendentes desde la escucha atenta de la Palabra, el consejo de personas a las que otorguemos autoridad en cada caso, la reflexión profunda en un ambiente de silencio interior y de oración. Así, leí ayer que el Papa decidió el viaje a Irak que acaba de realizar.

Si aprendemos a llenarnos de esa Prudencia, Paciencia, Sabiduría, Voluntad, Virtudes, Ética, Moral, que Jesús nos infunde cada día, podremos descubrir que la vida es más sencilla de lo que nos imaginamos. En la Humildad, Sencillez, Alabanza, Gratitud constante, llegaremos a una Paz inmensa en nuestro interior y desde esa Paz, nos comunicaremos de una forma nueva y muy liberadora para nosotros y para los demás.

Hasta la palabra más insignificante, más pequeña, se cumplirá. Ello nos interpela en nuestra propia manera de hablar. Cualquier palabra que lancemos, es una palabra que llega a los demás. Puede llegar al corazón e iluminarlo o puede destruir al receptor.

Hoy Jesús nos invita a seguir Custodiando la Palabra que tiene vida eterna. Y a darle el verdadero sentido de Amor y Entrega que nos ha dejado Jesús.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️