Comentario evangelio 08.04.2021

Comentario evangelio 08.04.2021

Evangelio San Lucas 24, 35-48

¡Queridos Amigos!

JUEVES DE LA OCTAVA DE PASCUA

Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran las Escrituras

¿Por qué os turbáis? ¿Y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón?

El Evangelio de hoy, es la continuación de la escena de ayer con los Discípulos de Emaús. Si recordamos juntos, cuando Jesús desapareció después de partir el pan con ellos, se dieron cuenta de ¡Cómo ardía sus corazones cuando Jesús les hablaba de las Escrituras!

Y se fueron corriendo donde estaban los apóstoles y les empezaron a contar lo que les acababa de pasar. ¡Qué hermosa imagen de Comunidad! Eran todos una Comunidad. La Primera Comunidad cristiana. Necesitaban estar juntos, sentir y compartir sus sentimientos, juntos. Sus miedos, sus incertidumbres y AHORA su visión de Jesús Resucitado.

En este ambiente en el Cenáculo, podemos ensanchar nuestra imaginación y casi, escucharles. A unos, y otros, y también a las mujeres que estarían allí. ¡Y de repente!…Se aparece Jesús por tercera vez en Medio de los apóstoles. Este detalle, es de suma trascendencia. Los discípulos, estaban descentrados. De aquí para allí. Corriendo a ver la tumba vacía. Con dudas graves contra las mujeres, a las que consideraban más o menos, unas lunáticas porque no creyeron que habían visto a Jesús Resucitado.

Ya se les apareció el mismo día de la Resurrección y en estos momentos, entran dos discípulos más (Cleofás, sabemos su nombre) y el que le acompañaba por el camino hacia Emaús. Éste no tiene nombre, y los biblistas y exégetas, lo identifican con cada uno de nosotros. En este entrañable discípulo, podemos poner nuestros nombres. Y así, sentados, también nosotros, junto al resto de discípulos, Jesús aparece de nuevo y se sienta En Medio. Ocupa un lugar de autoridad, para recordarnos que Él es nuestro Centro. Está en medio de nosotros y cualquier persona, situación o circunstancia que estemos viviendo. Con ello, también nos quiere señalar que es nuestro Único Señor. En la época de los Romanos, se idolatraba a otros dioses y señores. Para nosotros Es nuestro Único Dios.

Los discípulos de Emaús, estaban tocados en su corazón y les explicaban lo que les había pasado. Y de repente, se aparece Jesús. De nuevo tienen miedo, piensan que es un fantasma. Estaban llenos de dudas y no podían creer en la Resurrección.

Es muy interesante, descubrir en estos Evangelios de este Tiempo litúrgico, que Jesús enseña a los suyos lo que es realmente la Resurrección de diferentes maneras. La primera, físicamente. Quiere que le toquen, que vean sus manos y sus pies. Quiere que sepan que no solo resucitará nuestra alma, cómo decían los griegos , sino también nuestro cuerpo y será un cuerpo transfigurado e inmortal.

Y es así. La muerte no tiene el final. Es solo un sueño hacia la vida definitiva. Ahí nos volveremos a ver todos. Por otro lado, afianza la Resurrección, no en un juego esotérico, o mágico, sino en la esencia de la Creación, que son las Escrituras. Es la Palabra de Dios, la que sostiene el Mundo. Imaginaos a Dios Padre, sosteniendo en una de sus manos, a su hijito Coronado de Espinas, y en la otra, sujetando la Biblia. Cristo ha Resucitado, pero sigue siendo crucificado diariamente por muchos hombres y mujeres y por ti y por mí.

El Gozo inmenso que Reina en el Cielo, no es incompatible, la tristeza que aún anida en el Corazón de María, de Jesús y del mismo Padre. Su Obra, todavía ha de ser consolada y restaurada de nuevo hasta la venida definitiva de Jesús, donde el Mundo entero lo reconocerá cómo Rey. Ya no tendremos poderosos en el mundo, que la mayoría de las veces nos hacen sufrir. Será un solo Rey del Mundo y un mundo realmente Resucitado.

Nos abre hoy nuestra inteligencia y nos apela al Corazón y nos dice: ¿Por qué tenéis tantas dudas en vuestro corazón?

Dejemos que nos abra la Inteligencia. Ahí está la raíz de nuestra Resiliencia espiritual de la que nos habló Montse. Si llegamos a entender la Escritura, si llegamos a pedirle a Dios que nos la explique a nuestra medida, a nuestro Corazón, cambiaremos, seguro. Y fijaos, que en la Primera Lectura, Pedro habla de que Jesús vino a consolar y restaurar al mundo, y justo ante las catástrofes y adversidades fuertes de la Historia.

Él consuela cada una de nuestras dudas para que podamos comprender desde la unión de la Inteligencia, el Corazón, la Voluntad, que no estamos solos, y Él restaurará lo que ahora nos parece imposible.

Cristo ha Resucitado también entre nosotros y se está notando. Mantener siempre vivo el fuego de la oración en comunión, es muy enriquecedor para todos. Y se dibuja de nuevo, la escena de hoy entre nosotros. Jesús se posiciona en medio de cada uno, cada vez que nos reunimos a rezar juntos. Muchas veces, cuando escucho la entrega en la oración de los demás, lo bien que lo hace el Equipo de liturgia en el orden y estructura, tanto en el WhatsApp como en las reuniones por Zoom, los ecos de unos y otros sobre lo que les ha tocado la Palabra de ese domingo concreto. Las Ave Marías del Rosario, rezadas con un amor infinito, me siento cómo ese discípulo de Emaús que no tiene nombre y así, me siento cobijada entre unos y otros, y en medio Jesús Resucitado, y muy Vivo.

¡¡Un abrazo fuerte a todos!!

Custodia Cordis❤️