Comentario evangelio 08.03.2021

Comentario evangelio 08.03.2021

Evangelio San Lucas 4, 24-30

¡Queridos Amigos!

¡Nadie es profeta en su tierra!

Parece un refrán que se ha hecho usual en la vida de muchos y tiene un origen bíblico. Hoy Jesús lo va a utilizar. Es importante que previamente contextualicemos esta escena y la intención de los Evangelistas. Estamos leyendo la narración de los hechos de mano de Lucas. Para él, si bien es el inicio de la vida pública de Jesús, simboliza a su vez, la prefiguración de su Pasión y Muerte. 🙏

Jesús, había frecuentado durante treinta años la Sinagoga de su pueblo, Nazaret. Le conocían todos cómo ocurre en los pueblos pequeños. Sabían que era carpintero y el hijo de María y seguramente, en ese momento concreto, en la Sinagoga habría parientes de Jesús. Pero…

Ya no es ese muchacho alegre, juguetón, muy cariñoso y obediente con sus padres, trabajador, buen amigo de los suyos con los que recorrería esas calles de Nazaret y viviría las típicas fiestas de los pueblos. Ahora venía acompañado por sus discípulos y se conocía de Él que había hecho milagros en otros lugares. Justo antes del texto de hoy, Jesús acababa de leer el rollo de Isaías, gran Profeta del mundo judío y sin miedo y con la misma humildad de siempre, se identificó con el Mesías enviado.

Los demás no lo soportaron. Algunos se cuestionarían la verdad de sus Palabras y por qué las decía sin odio sino admiración y duda y otros, no pudieron con la soberbia, orgullo e idolatría de sus corazones.

Jesús se estaba convirtiendo en signo de contradicción y si nos fijamos, su tristeza era enorme. 🙏🌷🌹 ¿ Por qué los suyos, los más cercanos le rechazaban? Para Él, ese sábado en la Sinagoga fue un fracaso. Sufriría mucho, seguro. La humillación que recibió, era un anticipo de lo que vamos a vivir en Semana Santa. Y lo más triste para Él, es que no pudo entrar en muchos de esos corazones porque no tenían Fe.

Sólo desde la Fe, podremos adentrarnos en el Corazón de Jesús. Pedimos y pedimos tantas veces con la razón y con la exigencia de que nos han de dar desde el cielo lo reclamado, que perdemos completamente la perspectiva de nuestra filiación Divina. Incluso cuando Dios no responde a lo que llevamos años pidiendo, hay una Razón mística que nos sobrepasa y una respuesta que ayuda a nuestro crecimiento interior.

La envidia al que destaca en un momento dado, la rabia y cerrazón frente al que ocupa un lugar que deseamos, son sintomatologías de una gran soledad interna y un bajísimo amor por nosotros mismos. Hemos de estar muy pendientes de esos movimientos del corazón que excluyen la verdad y nos impiden, como hoy nos muestra el Evangelio, que Jesús obre verdaderos milagros en el corazón y en el alma.

Me impresiona, cómo dominaba la Palabra. Jesús es muy referencial en sus enseñanzas y contestaciones y estaba lleno de la sabiduría de la Palabra. Hoy les habla de curaciones importante en la historia del Pueblo de Israel, ocurridas a personas que no pertenecían al mismo. Así nos habla de Naamán, General del ejército sirio que fue curado de la Lepra por el profeta Eliseo. Sin embargo, este profeta, no pudo curar a ningún judío.

La primera Lectura nos da la receta. Y es la Obediencia. La Obediencia a esa Palabra de Dios que tantas veces no entendemos. Si vivimos nuestra vida solo superficialmente y sin dejarnos penetrar en la Verdad, porque descuidamos el trabajo interior de nuestro corazón, no podremos escuchar lo que nuestro Creador quiere para cada uno de nosotros. Y nos quedaremos en un mundo muy reducido de la psique.

Eliseo le pidió a Naamán algo muy sencillo. Bañarse siete veces en el río Jordán. Y por ser tan sencillo, se reveló y no quería hacerlo. Fue la humildad de sus siervos, la que salvó a este hombre importante de Siria. Veamos lo que dice la Palabra:

Pero sus siervos le dijeron: – Padre, si el profeta te hubiese mandado una cosa difícil, ¿no lo habrías hecho? Pues ¿cuánto más habiéndote dicho. ¿Báñate y quedarás limpio?

Este es el gran mensaje de hoy. Obedecer con sencillez a la Palabra de Dios en cada uno de nosotros y no volver a excluir a Jesús de nuestro Templo interior. Él viene cada día a nuestro Templo y nos habla y muchas veces, somos como estos pobres ignorantes habitantes de Nazaret y le cerramos las Puertas y le expulsamos de nuestra vida. Lo hacemos cuando idolatramos a otros Ídolos que sobreponernos a su persona.

Ayer tuvimos un encuentro precioso en una charla meditación sobre la importancia de saber poner límites, empezando por los que nos ponemos a nosotros mismos, para recuperar nuestro Valor. Jesús sigue siendo hoy nuestro ejemplo.

Pone límites y se abre camino entre sus compatriotas, con una pena inmensa en su corazón y aún pudo curar a muy poquitas personas que sí creyeron en Él. La han insultado, humillado, rechazado, y, sin embargo, Jesús, porque les quiere, les deja y no permite que le destrocen más y le maten, porque no era el momento de Dios. Se va cuando no hay Fe y, sobre todo, cuando no hay buena intención del corazón y las personas se vuelven insidiosas. Y lo hace por amor a su Padre al único que Obedece sin límites. 🙏❤️

Sigamos pensando en la apasionante personalidad de Jesús que Él quiere que sea la nuestra. Y sigámonos preparando en esta Cuaresma con mucho amor.

Un abrazo fuerte para todos.

Custodia Cordis❤️