Comentario evangelio 06.03.2021

Comentario evangelio 06.03.2021

Evangelio San Lucas 15, 1-3.11-32

¡Queridos Amigos!

El Evangelio de hoy es precioso. ¡El Hijo Prodigo! ????????✨

Sólo os voy a dar dos ideas que siempre me han llamado la atención.

1- La espera paciente y muy confiada del Padre. No va a buscar a su hijo, pero cada día se acerca a los límites de su finca a divisar si vuelve.

2- Esa espera llena de deseo y ese saber vivir la espera con dignidad y paz, estoy convencida que fue atrayendo en la distancia al hijo…El hijo percibía en su interior que le esperaban.

Cuántas veces nos desesperamos ante los que se van de nuestro lado, sean incluso hijos, familias que no sentimos cerca espiritualmente hablando o amigos…y no somos conscientes que nuestra espera ha de estar dirigida por una actitud positiva y equilibrada en nosotros mismos.

La oración nos animará y fortalecerá, seguro. Saber esperar es un arte…

3- El reencuentro es maravilloso. El Padre no reprocha nada al hijo, al contrario, se adelanta, le abraza y le besa…¡¡¡Increíble!!!

Sólo lo puede hacer porque ha sabido esperar con un amor infinito.

Y es ese abrazo el que genera una nueva alianza entre el Padre y el Hijo. El anillo que le da, la sella. Todo entre ellos va a ser nuevo.

El hijo pródigo, ya no viene a exigir sino a servir. Su éxodo, su desierto le ha ayudado a crecer y purificar sus conductas infantiles e inmaduras. Y que importante es saber que, en el fondo, sabía que le esperaban.

Para que las cosas y situaciones se purifiquen es muchas veces necesario que se rompan del todo…No hemos de tener miedo a la crisis. ¡No! Hemos de dejar ir al que se va, e incluso, cerrar voluntariamente todas las situaciones que no son sanas y nos hacen daño. No tengamos miedo a la entrega total de lo que deseamos.

Todo lo que es de Dios, vuelve a nosotros. Todo lo que Dios quiere para nosotros, lo atraerá seguro a cada uno.

Por último, es muy importante no ser cómo el hijo mayor que demuestra celos, envidia, juicio, comparaciones con su hermano.

El hijo mayor no se siente amado por el Padre. Vive su vida cumpliendo, pero no ha profundizado en la grandeza de la entrega y de saber gozar lo bien que se está en la casa del Padre.

Reflexionemos hoy cuando actuamos como hijo pródigo, cuándo vivimos desde la dureza del hijo mayor y cuándo nos sentimos muy cerca del Padre. Y desde esa misericordia inmensa, aprendemos a esperar siempre a los que se han ido, y sabemos que, aunque no podamos llegar a ellos como desearíamos, si lo podemos hacer con nuestra oración sincera y muy confiada esperando que Dios custodie sus corazones.

¡Qué Importante saber estar al lado del Padre para llenarnos de su paciencia y confianza en que siempre vuelve a nosotros, lo que Dios ha previsto para nosotros!

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️