Comentario evangelio 05.04.2021

Comentario evangelio 05.04.2021

Evangelio San Mateo 28, 8-15

¡Querida Familia Peregrina!!!

¡¡¡Él está vivo!!! ¡¡¡Lleno de vida para dárnosla!!!

El Evangelio de hoy es precioso. Veremos estos días muchos Evangelios muy hermoso. ¡Esto no ha acabado!

Acabamos de empezar CINCUENTA DÍAS hacia PENTECOSTÉS.

Estamos en plena OCTAVA de la Pascua. ¡Lunes de esa Octava de Pascua!

Y estos días, vemos mucho movimiento en los Textos. Las mujeres van corriendo y sienten miedo y Gozo. ¡¡Qué curioso!!

Miedo y Gozo. Resulta que el Evangelio nos invita a buscar el complemento entre estas dos Palabras.

El miedo no lo podremos desterrar de nuestras vidas porque es una emoción primaria con la que nacemos y nos protege en muchas ocasiones del mal. Sin embargo, cuando asumimos el miedo unido a la desesperación, es cuando el miedo nos mata y paraliza.

La Resurrección nos viene a enseñar formas nuevas realmente de vivir, sentir, pensar y actuar. Seguimos en la misma situación de Pandemia que hace un mes, pero juntos, hemos caminado por la Pasión y algo muy diferente, ha anidado en nuestro corazón. Y lo notamos. No es una alegría fingida. Es una sensación que proviene de lo más profundo de nuestro ser.

Ese Gozo que solo Cristo nos puede dar. Después de un año de Estado de Alarma, noticias constantes sobre el virus, todo lo que está implicando y gente con situaciones afectivas muy extremas, recibo mensajes de SOS. Es la mente la que empieza a desesperar a las personas, no el virus.

Y la desesperanza, nos aboca a un pozo muy profundo en el que se va cayendo muy poco a poco y al final, el pozo es muy profundo.

¿Cómo podemos convertirnos en apóstoles de tantos Corazones rotos?

Tenemos que salir corriendo a buscar a Cristo y como hoy contemplamos con las mujeres, Él vendrá a nuestro encuentro. Es Él el que viene a cada uno de nosotros.

¡¡Ellas, se postran a sus Pies!!  ¡Qué bella es la postración! Símbolo del máximo abandono de nuestro Ser. Nuestra humildad encarnada en ese acto de Postración.

Quizás, estos días podemos probar que pasa si nos postramos. Todo nuestro cuerpo en tierra y los brazos en cruz. ¿Sabéis que mucha gente que lo ha experimentado, ha vivido cambios muy profundos en su Corazón?

Él penetra en nuestros miedos e inquietudes más profundas y nos habla. ¡Es cierto! Él habla al corazón contrito y humillado y su Voz es bella, clara muy sencilla en lo que expone. Es tan sencillo lo que articula Dios cuando nos habla, que ni nosotros mismos somos capaces de repetir frases tan simples.

Dios es simplicidad. Dios es cercanía. Y ese encuentro de la Resurrección, lo quiere tener con cada uno de nosotros.

Fijaos que ese encuentro, es también un envío. Les manda a decir a sus hermanos que los espera en Galilea.

No tengáis miedo. No temáis

¡Nos lo repite y nos repetirá hasta que nos lo creamos!

El Evangelio, contempla también otro encuentro. El de los soldados que guardaban el sepulcro y los jefes de los judíos. Éstos no pueden aceptar la Resurrección y ofrecen dinero a los guardianes para que mientan y digan que los discípulos han robado el cuerpo.

Sorprende que el Evangelio termine diciendo que así ha llegado hasta hoy la noticia a los judíos. ¡Impresiona!

Pero Mateo que vivió muy cerca de estos acontecimientos y por eso, sus Evangelios son casi coetáneos, dejó abierta la herida que plasmó de su sociedad. La división entre los que creyeron en la Resurrección y los que no lo hicieron.

¡De nuevo, el libre albedrío! Dios Padre, nos deja elegir entre unos y otros:

¿Creemos realmente en la Resurrección?

Es una buena pregunta de escrutinio para este inicio de la Segunda Pascua hasta Pentecostés.

¡Un abrazo fuerte a todos!

Custodia Cordis ❤️