Comentario evangelio 03.12.2020

Comentario evangelio 03.12.2020

 

¡¡Queridos Amigos!!

Seguimos con San Mateo. El texto de hoy coincide con las Palabras finales que Jesús dijo después del discurso de las Bienaventuranzas. Y nos dice Jesús, no basta para entrar en su Reino decir Señor, Señor. Nooo. Lo que hoy nos marca el camino es realmente: Cumplir la voluntad del Padre 

¿Qué significa en concreto cumplir la Voluntad del Padre en cada uno de nosotros?

Esta es la gran pregunta de hoy. Estamos en la primera semana de Adviento, aún nos queda tiempo por delante. Es un tiempo de escrutinio. Tiempo de discernimiento, de espera activa, de trabajarnos realmente por dentro, de desordenarlo todo para volver a poner todo en su sitio. Sí, ¡cómo si se tratara de nuestra casa del corazón y de una limpieza profunda de la misma, la casa a la que se refiere el Evangelio!

Y de eso va el Evangelio de hoy. De edificar sobre Roca nuestra casa, nuestro corazón que es el lugar privilegiado de nuestro ser. Vivir siendo sensatos, prudentes, sabios, es a lo que nos invita hoy Jesús. Dice Jesús:

– El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, es como aquel hombre sensato que edificó su casa sobre roca

 – Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y se abatieron sobre la casa; pero no se derrumbó, porque estaba cimentada sobre roca.

¡!Escuchar y poner en práctica lo que nos dice la Palabra!! No nos basta el leer cada día el Evangelio y sentir ese calorcito matinal que huele a café recién hecho y unas buenas tostadas ☕🍰 Eso está muy bien. Y, además, lo hemos de ejercitar. Durante el día tendremos muchas oportunidades de hacerlo.

La lluvia, los vientos, son las pruebas que acechan sobre nuestra alma y nuestra mente. Un sencillo desprecio de alguien que no saluda, un atasco, una palabra que te resuena obsesivamente y no puedes controlar y que evoca unas actitudes o conductas destructivas que has vivido, la rabia, la ira, la decepción que duele inmensamente, esas ilusiones que cuesta mantener vivas, esa necesidad de aislamiento porque ya no podemos más y llama a la puerta la desesperación y el abandonarse a uno mismo, esa indiferencia con la que te has sentido tratado y que te hunde en la mayor desestructura posible porque te echas la culpa de todo…..

Podríamos seguir describiendo emociones, pensamientos, sentimientos muy profundos que duelen el alma Es exactamente las tormentas que amenazan nuestra casa. Pero si bien no podemos evitarlas y muchas veces no sabemos cuándo van a llegar, si podemos evitar que:Hundan nuestra casa”. Para ello hemos de ser sensatos y edificar nuestro edificio interior sobre su Palabra empezando por sentirnos muy amados por el Padre. Cuando os estamos invitando a rezar los Laudes y las Vísperas, lo hacemos porque detrás de estos Salmos diarios se esconde la Sabiduría de Dios. De repente podemos descubrir una frase que nos toca de lleno el corazón y esta frase sin darnos cuenta, se repetirá sola en tu interior justo cuando más lo necesites.

Edificar sobre Roca es poner unos buenos cimientos. Y como todos nos hemos de reconstruir día a día, la Iglesia nos da muchas armas para edificar de forma segura. Nos dice IsaíasEstá firme su ánimo, mantiene la paz, porque ha puesto en ti su confianza. Dicen los Salmos: Mi corazón está firme Señor, porque confía en ti

¡Qué maravilloso es llenar la mente de nuevos recursos y poder repetir de memoria oraciones, Salmos, frases que nos llenan de fortaleza! *Esto es ser sensatos*.

Podemos ser necios, Que según he buscado en el diccionario significa; Persona que insiste en los propios errores o se aferra a ideas o posturas equivocadas, demostrando con ello poca inteligencia. Es exactamente esto, mantener actitudes que ya nos han provocado mucho malestar en el pasado y quedarnos anclados a lo viejo. Entonces cuando arrecien las tormentas, lógicamente nuestra casa edificada sobre arena, se destruirá. Ello significa entrar en desánimo, estados depresivos, mal humor, queja, victimismo, juicios hirientes e incluso calumnias hacia el otro que no podemos soportar tenga una casa firme.

El cuento de los tres cerditos, siempre me ha recordado a este Evangelio. El viento viene acompañado con el lobo que se empeña en destruir. El lobo es el demonio que lo primero que nos pone en el cuerpo para que edifiquemos mal es la pereza, desidia, demora, falta de voluntad, ¡¡¡¡falta de ilusión…y su frase preferida…Ya lo harás mañana!!!! Así nos va destruyendo para robarnos los frutos inmensos de la Palabra de Dios. Edificar sobre Roca es más difícil, pero es un grandísimo tesoro que tenemos siempre a nuestro alcance.

Imaginemos esa casa maravillosa, cálida, ¡¡¡¡con sabor a hogar en la que nos sentiremos muy bien y muy seguros!!!! Ahí nos lleva hoy Jesús.

¡Un abrazo fuerte a todos!

*Custodia Cordis❤️*