Comentario evangelio 03.06.2021

Comentario evangelio 03.06.2021

Evangelio San Marcos 12, 28b-34

¡Queridos Amigos!

Las Palabras del Evangelio de hoy, se las conocían los judíos de memoria, pues las rezaban tres veces al día: Por la mañana, tarde, noche.

Sin embargo, hoy Jesús añade un final que encierra toda la Ley del Amor por la que Él ha dado la vida. Le pregunta un maestro de la Ley cual es el primer mandamiento de la Ley de Dios y Jesús contesta:

«El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que estos».

Si observamos cada una de las palabras concretas que Jesús nos regala esta mañana, nos damos cuenta de que nos pide amar a Dios sobre todas las cosas con todo nuestro ser. Con el Corazón y todo lo que el corazón implica, todo lo que el corazón guarda, todos los pensamientos que el corazón crea.

El mismo Jesús nos dice que los pensamientos que nacen dentro del corazón son los que nos matan al hombre no lo que viene de fuera. Si aprendemos a amar a Dios con todo nuestro corazón hemos de tener un contacto precioso con ese Corazón de Jesús que tanto alberga en nuestro interior.

Estamos aprendiendo a conocer el Sagrado Corazón de Jesús. Con todo el amor y toda la pasión de ese Santo Corazón quedaremos absolutamente invadidos de lo que realmente un corazón necesita para funcionar con sanidad, con equilibrio y con armonía.

Por otro lado, nos invita a Amar Dios con toda nuestra alma. Amarle con toda nuestra alma significa tener también un equilibrio en nuestra propia personalidad.

Si os fijáis el maestro de la ley cuando repite las palabras de Jesús sustituye el término alma por el término inteligencia. Los teólogos nos explican que el alma está dentro de nosotros y tiene mucho que ver con nuestra parte psicológica.  Nuestra psique, queda absolutamente determinada por el estado del alma o viceversa. De ahí la importancia de dejar todos los pensamientos inútiles y procurarnos constantemente, abrazar el Corazón Sagrado de Jesús para dejar nuestra alma impregnada del fuego y de la fuerza y del equilibrio y de la compasión y de la misericordia y de la escucha y de la comprensión que residen en ese Corazón Santo.

Hemos de Amar al Señor con toda nuestra inteligencia, con todas nuestras fuerzas, con toda nuestra mente.  El alma necesita ver a Dios y tocarle constantemente. El alma ve a Dios. Y cuando nuestra alma está absolutamente en contacto y concordancia con nuestro cuerpo sentimos una paz inmensa.

Hemos también de potenciar la inteligencia como nuestras fuerzas y nuestra mente. Estudiar la mente es apasionante. Solo conocemos un poquito de esa maravilla con la que Dios nos ha creado. Los neurocientíficos nos cuentan cosas que nos sorprenden verdaderamente. La mente está hecha para Dios, con ella podemos llegar a crear.

Con la mente estudiamos, realizamos discernimientos importantes, albergamos todos los pensamientos positivos y negativos que nacen de forma natural en la mente. La misma consta de diferentes sistemas que si no sabemos tratarlos bien, nos llevan a tener un caos mental y por ello un cansancio impresionante y una baja energía.

Me parece precioso que se nos diga por Jesús que hemos de amar a Dios con toda nuestra mente. Ello significa que no podemos dejar que la mente esté a rebosar de pensamientos negativos. Es cierto que nacen en ella. Es cierto que el mal, nuestro peor enemigo, tiene una fuerza increíble porque tiene una inteligencia 1000 veces superior a la nuestra y nos invade de pensamientos negativos con esa voz interior tóxica que no nos permite estar bien. Pero no es menos cierto que nuestra mente no está hecha para ser hija del demonio, sino que está hecha por nuestro Creador.

Él nos ha dado la mente para que con ella podamos amarle. Y amar a Dios con toda nuestra mente, es tener un dominio constante sobre nuestros pensamientos negativos. Filtrar todas aquellas ideas que son falsas. Todas aquellas estructuras mentales en las que nos imaginamos cosas que no existen. Son escenas que solo crea nuestra parte más oscura. Cuando nos dejamos llevar por el miedo, por la desesperanza, por el temor, por el qué dirán nos estamos creando una mente enferma.

Es muy importante que cuidemos nuestra mente. Es muy importante que nuestros ratos de oración sean ratos conscientes de intimidad absoluta con Dios, donde todas nuestras potencias,  nuestra alma,  corazón,  voluntad,  inteligencia ,  nuestra fuerza de saber estar,  nuestra fuerza del poner toda nuestra atención y toda nuestro concentración en esa intimidad con el Padre , hará que nuestra mente se cure,  se sane y dejaremos de tener pensamientos terroríficos,  tormentosos , que nos hacen realizar acciones que no son dignas de ser hijos de Dios y que entorpecen nuestro crecimiento evolutivo.

Hoy es un día precioso porque Jesús nos educa en toda nuestra estructura antropológica. Dejémonos educar por Él porque tendremos sus pensamientos, sentimientos, decisiones, acciones. Miraremos con sus ojos y abrazaremos con su Corazón.

Aprenderemos que el único Corazón Herido que sigue amando sin pedir nada a cambio es el de Jesús. Sigue siendo abandonado, rechazado, ignorado, humillado y quebrantado. Sin embargo, es un Corazón Ardiente que no puede dejar de amarnos.

Un abrazo fuerte a todos.

Custodia Cordis❤️