Comentario evangelio 03.04.2021

Comentario evangelio 03.04.2021

¡Queridos Amigos!

Hoy Sábado Santo. Jesús ha entrado en el descanso. El Sabbat judío, representaba justo ese concepto de descanso. Cristo ilumina de nuevo la historia y el concepto real del descanso.

Todo es Silencio. Si escucháis a vuestro alrededor, la ciudad está en silencio. Todo se ha consumado en la Cruz y hoy es un día de espera y de nuevo contemplación.

Posiblemente, no volveremos a tener unas Semanas Santas (la del 2020 y la del 2021) de tanta interioridad y Silencio. Se nos ha regalado a toda la humanidad, el poder vivir en plenitud el recorrido de Jesús en este Triduo Pascual. Aún podemos aprovecharlo.

El predicador de la casa Pontificia. Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, con un don inmenso de la Palabra, nos recordó el año pasado:

  • ¡Dios participa en nuestro dolor para vencerlo!
  • Él ha dado a la naturaleza una especie de libertad para desarrollarse.
  • Sabiduría Creadora de Dios, no casualidad.

Dios es nuestro aliado en esta pandemia mundial. No la ha creado y participa con nosotros, cómo aliado en esta curación del mundo.

Lo va a hacer todo nuevo. Todo nuevo. Es lo que le dice Jesús a su Madre en su Vía Crucis, en la película de la Pasión en una de sus caídas.

Acaricia la carita de María y le dice:

Yo lo voy a hacer todo nuevo.

También tu vida y la mía. Nuestras vidas que parece que ahora están en el sepulcro porque todo está incierto, porque todo puede perderse, desde la vida hasta el trabajo y la economía…Pues más que nunca, hemos de ser cómo esas mujeres que, a pesar de entrar en el abismo de la muerte, seguían visitando ese sepulcro vacío.

Hoy podemos contemplar sin miedo, el Sepulcro vacío y llorar por Jesús y por cada uno de nosotros. Nuestra muerte, está encerrada en ese Sepulcro y Cristo quiere realmente que este año, tus muertes y las mías, queden absolutamente resucitadas en una nueva forma de caminar en nuestro proceso viral.

No importa si hoy no puedes con tu historia. Él si puede y lo hará. Abrazará nuestras historias y se las llevará a su Padre en cuanto Resucite y su Padre, las besará y las Custodiará como nunca. 🙏❤️

Si estás mal, triste, preocupado, preocupada, agradece a Dios entrar así en esta Pascua.

Porque “esta muerte de tu historia”, recuerda siempre que es:

Para que se manifieste la Gloria de Dios en tu vida.

Él proveerá de formas inesperadas nuestro futuro. Él nos sacará del abismo de la muerte.

Entremos hoy más que en ninguna otra Pascua, en el Silencio que nos marca la propia vida. No queramos salir de ese silencio con ruidos, televisión, videos…Hoy nos toca contemplar en plenitud este día Santo y acompañar a María en esa Soledad donde Ella, junto a su Hijo, vencieron al demonio y María le piso la cabeza.

Hoy es un día muy especial para acompañar a Jesús y a María porque se estaba labrando la Salvación del Mundo.

Descendió a los infiernos. A los tuyos y a los míos. Dejemos que hoy entre en nuestro infierno sin miedo. Porque nos va a rescatar de todo lo que nos aprisiona y esclaviza.

¿Te sientes solo, sola, no sabes cómo podrá continuar tu historia que ha sido truncada por esta pandemia?

Pues mira al Sepulcro y echa en él todas tus impotencias y todas tus inquietudes.

Él actuará y resucitará en ti, a ese Hombre, esa Mujer realmente nueva que no tiene miedo a empezar de nuevo.

Os envío de nuevo mucha información.

Aquí os transcribo el comentario del Evangelio que siempre ponemos y cuyos comentarios son muy bonitos.

Hoy nos explican que pasa litúrgicamente en este Sábado Santo:

Hoy no meditamos un evangelio en particular, puesto que es un día que carece de liturgia. Pero, con María, la única que ha permanecido firme en la fe y en la esperanza después de la trágica muerte de su Hijo, nos preparamos, en el silencio y en la oración, para celebrar la fiesta de nuestra liberación en Cristo, que es el cumplimiento del Evangelio.

La coincidencia temporal de los acontecimientos entre la muerte y la resurrección del Señor y la fiesta judía anual de la Pascua, memorial de la liberación de la esclavitud de Egipto, permite comprender el sentido liberador de la cruz de Jesús, nuevo cordero pascual cuya sangre nos preserva de la muerte.

Otra coincidencia en el tiempo, menos señalada, pero sin embargo muy rica en significado, es la que hay con la fiesta judía semanal del “Sabbat”. Ésta empieza el viernes por la tarde, cuando la madre de familia enciende las luces en cada casa judía, terminando el sábado por la tarde. Esto recuerda que después del trabajo de la creación, después de haber hecho el mundo de la nada, Dios descansó el séptimo día. Él ha querido que también el hombre descanse el séptimo día, en acción de gracias por la belleza de la obra del Creador, y como señal de la alianza de amor entre Dios e Israel, siendo Dios invocado en la liturgia judía del Sabbat como el esposo de Israel. El Sabbat es el día en que se invita a cada uno a acoger la paz de Dios, su “Shalom”.

De este modo, después del doloroso trabajo de la cruz, «retoque en que el hombre es forjado de nuevo» según la expresión de Catalina de Siena, Jesús entra en su descanso en el mismo momento en que se encienden las primeras luces del Sabbat: “Todo se ha cumplido” (Jn 19,3). Ahora se ha terminado la obra de la nueva creación: el hombre prisionero antaño de la nada del pecado se convierte en una nueva criatura en Cristo. Una nueva alianza entre Dios y la humanidad, que nada podrá jamás romper, acaba de ser sellada, ya que en adelante toda infidelidad puede ser lavada en la sangre y en el agua que brotan de la cruz.

La carta a los Hebreos dice: «Un descanso, el del séptimo día, queda para el pueblo de Dios» (Heb 4,9). La fe en Cristo nos da acceso a ello. Que nuestro verdadero descanso, nuestra paz profunda, no la de un solo día, sino para toda la vida, sea una total esperanza en la infinita misericordia de Dios, según la invitación del Salmo 16: «Mi carne descansará en la esperanza, pues tu no entregarás mi alma al abismo». Que con un corazón nuevo nos preparemos para celebrar en la alegría las bodas del Cordero y nos dejemos desposar plenamente por el amor de Dios manifestado en Cristo.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️