Comentario evangelio 01.09.2022

Comentario evangelio 01.09.2022

Evangelio San Lucas 5,1-11

¡Queridos Amigos!

El Evangelio de hoy es muy bonito. Jesús se encuentra caminando y justo se fija en la barca dónde está Simón Pedro. Y le pide a él y a los que le acompañaban, que le dejen subir a esa barca para poder predicar la Palabra a la cantidad de personas que le seguían.

Detalle importante: Jesús se sienta. Jesús tiene mucho poder y autoridad y el hecho de que esté sentado, significa una de las cualidades del mundo Académico. La cátedra. Litúrgicamente hablando, la sede, junto el ambón y al altar, es uno de los elementos que hacen parte del presbiterio de una iglesia.

La sede, también denominada más específicamente como sede presidencial y cuánto más la cátedra del Obispo, es un lugar más que simbólico; es el signo del mismo Cristo –cabeza, maestro y pastor- que preside, el signo de Cristo cabeza de su Iglesia.

La sede es el ícono visible de Cristo Rey, de Cristo Maestro y Señor de todo, quien, desde ella, enseña con palabras verdaderas a su Iglesia y se visibiliza por medio del ministro ordenado.

La consideración de Cristo Maestro y Rey, sentado, se plasmó muy pronto en una sede para quien debía hacer el oficio sacerdotal en la liturgia, principalmente el Obispo. Ver al Obispo en la sede –cátedra– era contemplar a Cristo mismo presidiendo y enseñando a su Iglesia.

Y, por otra parte, me ha llamado la atención, que pide que: separen la barca de la tierra donde estaban muchos esperando escucharle. Es decir, tener autoridad, es también poner sanas distancias para mantener ese espacio donde Cristo ordena cualquier relación y más, las personas que tienen responsabilidad sobre otras (incluidos los padres, abuelos, tíos, o en nuestros lugares de trabajo, comunidades, iglesia, etc…)

Me ha encantado el hecho del símbolo de que Jesús se siente en la barca de los apóstoles, el lugar de su trabajo. Es cierto, que la barca, tiene la simbología de ser la propia Iglesia, según han señalado algunos santos, pero no es menos cierto, que esas barcas, son también nuestras propias vidas.

Si somos capaces de quitarnos los miedos que nos impiden despegar, o actuar a pesar de ellos. Si somos capaces de obedecer esa dulcísima Palabra de Jesús, y echar de nuevo, nuestras barcas cansadas, mar adentro, aunque, como los apóstoles, estemos cansados de no obtener resultados por más que lo hayamos intentado, nos ocurrirá como a ellos y desde una confianza infinita en que antes de lanzarnos mar adentro, Él se ha sentado en todos nuestros sueños y nos ha dado y da diariamente, Palabras que tienen un poder inmenso de cambiar realmente nuestra vida y la de los demás, obtendremos resultados inesperados.

Cómo los apóstoles, nuestro esfuerzo, se verá recompensado con éxito y podremos llamar a muchas más barcas, para compartir la cantidad de peces, que, de manera desconocida para nosotros, seremos capaces de obtener.

Estamos tantas veces, tan limitados por nuestras propias creencias y sobre todo, por las referencias que han anidado en nuestro subconsciente y parece que es imposible actuar de otra forma y obtener resultados llenos de sentido, que dejamos de soñar y nos encerramos en nuestras estructuras antiguas, llenas de grietas que nos hacen perder muchísima esperanza.

Hoy Jesús, en la figura de Pedro, nos pide a toda su Iglesia (y el Pueblo de Dios, no son solo los sacerdotes y religiosos, sino la inmensidad de laicos, que la formamos), que seamos pescadores de hombres.

¡Si bien, esta frase, no es proselitista! Sí no que está llena de La necesidad del Corazón Amigo de Jesús, de que se salven todos los hombres y mujeres del mundo. Pescar, podríamos traducirlo, cómo ayudar a tantas almas a salir de sus cárceles mentales y llenar el mundo de color Esperanza.

Pescar, de tantas esclavitudes que matan la esencia del corazón creado por Dios. En el corazón, está la válvula de la Vida.

Si nuestro corazón, se desgarra por motivos de la afectividad en toda su amplitud, nos quedamos paralizados y nada tiene sentido. Hemos de echar nuestras vidas mar adentro, aunque no hayamos visto los resultados que esperábamos, porque Jesús, nos lo pide al conocer perfectamente, que si lo hacemos, todo en nosotros y en los que nos rodean cambiará.

Si cambiamos nuestra mirada, podremos tocar ese sueño que todos tenemos, de cambiar las cosas feas de este mundo.

¡Un abrazo fuerte para todos!

Custodia Cordis❤️